sábado, 4 de noviembre de 2017

LA CONFESIÓN I (Continuará)



Exhaló su último aliento de vida y, por un instante, el frío de su cuerpo se apoderó del mío. Aún puedo sentir la sacudida que recorrió mi espalda cuando solté su mano fría. Quizá no terminéis de creer en mis palabras, pero, os aseguro, que todo lo que escribo es cierto, tan cierto como que mi ama abandonó este mundo hace tan sólo una semana.
Si afirmo que no confiaba en encontrar nada en aquel secreter mentiría, pues ya había sido advertida, cuando entré como criada de doña María, que cualquier cosa sería posible bajo su estancia. Estoy segura de que de no haber sido impulsada por la codicia, no habría entrado a trabajar en aquella casa, sin embargo, tan suculento negocio, a pesar de los riesgos y consecuencias que este podría acarrearme, fue lo que me sedujo para obviar toda clase de adversidad. Las dificultades formaban parte del juego o, al menos, así lo vi yo desde mi perspectiva egoísta. Pero no os atormentaré con una relación de mis propios errores, que sé que a ninguno de todos vosotros os interesan, y entraré en el relato de cada detalle de todo aquello que mi ama me contó, a modo de confesión, en lo que sería su último lecho.
Desde el primer día que entré a trabajar en su casa, cada noche, requería de presencia alrededor de las tres de la madrugada. Solía insistir en que a esa hora la congoja le cortaba el sueño y que era el único momento del día en el que sentía la necesidad de arrepentirse de sus pecados, tanto de los presentes como de los pasados, aunque, cuando clareaba el día, retiraba toda muestra de contrición y, a carcajadas, se reía de su propia debilidad.
-¿Arrepentirme? ¡Nunca! –Gritaba a la madrugada hacia el vacío de la habitación que parecía repetir sus palabras convertidas en verdaderas sentencias de vida.
Aquella noche no dejaba de ser una más de aquellas noches que precisaba ahuyentar el horror de la conciencia, sin embargo, me sorprendió, al entrar en la habitación, encontrar a mi ama que ya se había levantado y, sentada en una mecedora, permanecía inmóvil, con la mirada perdida hacia uno de los resquicios de la contraventana, como si estuviese a la espera de ver algo o a alguien.
Con un gesto me indicó que me sentase en una silla, cerca de ella, y con voz profunda me pidió que le jurase que guardaría el secreto de todo lo que me contase aquella noche mientras ella estuviese viva. Aquel juramento, que podría haber sido extravagante para más de uno, no guardaba nada de particular frente a las múltiples promesas por escrito que me vi obligada a firmarle desde el primer día cuando entré a su servicio.
-Voy a contarte mi vida. –Me dijo con una enigmática sonrisa en los labios. –Presta mucha atención porque esta noche desmentiré muchos bulos que se han contado sobre mí, aunque debo confesar que algunos yo misma los he alimentado para ocultar la verdad, no obstante, el imaginario colectivo también ha contribuido a que otros embustes se expandiesen más que las consecuencias de algunos de mis actos.






CONTINUARÁ...

12 comentarios:

  1. Moltes gràcies, Paqui.
    M'ha agradat moltíssim. I com m'encanta la intriga, m'has deixat amb la mèl en la boca :)
    Molt ben descrit i a més a més pareix un guió d'una pel·lícula de Hitchcock.
    Esperant la continuació ...
    Besets.

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    1. Susi,
      sempre tan atenta. He tingut una setmana complicada i el relat s'ha quedat pendent, peró continuarà. Promés!!! Moltes gràcies per llegir i comentar els meus relats. Besets.

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  2. Hola Francisca, tus dotes para la narrativa me encantan y pienso que destacas en ello, así que te animo a seguir por aquí y que nos regales joyitas como estas.
    Enhorabuena, preciosa.
    Enga, un besote.

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    1. Querida Mari Carmen,
      tu alegría y simpatía son maravillosas. Muchas gracias por tus ánimos y cariño. Terminaré este relato, que quiero que sea de terror, con la mayor de las ilusiones y es que lo leáis vosotros, mis queridas amigas. Un abrazo y gracias por estar ahí.

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  3. HOla Francisca, me has dejado enganchadisima. Deseando conocer la confesión de este personaje tan peculiar. Muchos besos :D

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    1. Hola Margarita
      Intentaré terminar el relato, pero me gusta presentarlo algo más 'cocinado' y éste estaba algo crudo para dejarlo suelto. Muchas gracias por el interés. Un abrazo.

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  4. Querida tu relato me deja con una viva curiosidad.. seguimos?
    Un abrazo.

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    1. Suni,
      Claro que seguiré, pero un poco de intriga siempre anima, no?
      Un abrazo

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  5. hola! en nuestros viajes aterrizamos al reves, empezamos el relato por la continuacion pero todo vale porque eres muy cristalina al escribir , gracias saludosbuhos!

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    1. Perdón amigas, las cosas surgen a veces de cabeza desordenada. Espero les haya gustado. Besos

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