viernes, 13 de abril de 2018

EL DESEADO BESO

Harta de caminar bajo un sol urbano inclemente decidí subirme a uno de los autobuses metropolitanos. El vehículo se desplazaba por las calles angostas con rapidez. El aire acondicionado refrescaba el ambiente, aunque ensordecía a los que estábamos en su interior. 
Todo duró menos de cinco minutos. Casi no tuvimos tiempo de reaccionar. El semáforo se puso en rojo. El conductor la vio cruzar. Gritó su nombre dos veces:
-¡Amparo! ¡Amparo! 
Ella no se dio cuenta ni pudo escuchar su nombre gritado desde el interior del autobús. El semáforo continuaba rojo. La inquietud del conductor iba en aumento.
-¡Escúchame Amparo! -Volvió a gritar. Ella cruzó la calle. No se fijó en el autobús. No pudo ver los gestos que le prodigaba el aturdido conductor.
Todo el pasaje prestamos atención. Los que iban hablando cesaron su conversación y los que estaban callados contuvieron la respiración.
Fueron unas décimas de segundo que se eternizaron en el tiempo. El conductor frenó el autobús. Se levantó de su asiento y volviéndose hacia el pasaje dijo:
-Disculpen.
Abrió la puerta. Saltó a la acera y corrió tras la chica con la intención de alcanzarla.
-Amparo, por favor, Amparo. -Volvió a gritar.
La chica se detuvo. Esta vez sí que oyó su nombre gritado por una voz angustiada.
Nadie pudo oír que se dijeron. Nadie entendió ni una palabra. Nuestra atención estaba en su encuentro. Un breve intercambio de palabras entre ambos y, a continuación un deseado beso. Todos lo comprendimos. Una sonrisa, una caricia entre ambos selló su complicidad. El conductor regresó. Antes de arrancar masculló unas palabras.
-Lo siento, pero…
No pudo terminar la frase porque todos comenzamos a aplaudir.
Se ruborizó. Ocupó su asiento. Arrancó. Continuó la ruta.
La mujer que estaba sentada a mi lado me dijo:
-Un bonito final para una discusión. 
Le sonreí y le repliqué:
-O quizás un bello comienzo para toda una vida.
Mi parada era la siguiente. Me apeé del autobús con una sonrisa.


12 comentarios:

  1. Me gusta la entrada. Estoy de vacaciones, pero antes que vengan los otros, me he dado un garbeo y te dejo un besote, enhorabuena.

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  2. Disfruta de las vacaciones y un beso muy grande para ti también.

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  3. ¡¡Qué bonito!! Y qué bien contado, ainnnss que hermosas historias, cuánta magia en un beso. Y hablando de eso... ¡¡Un beso muy fuerte amiga!! :D

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    1. Muchas gracias por tus cariñosas palabras y por el beso que te devuelvo multiplicado por mil. Un abrazo.

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  4. fantastico como siempre! y que falta nos haria ver mas de esas escenas hoy en dia, que andamos todos preocupados, apurados y metidos dentro de uno mismo y lo que es peor metidos en los celulares!!!!!! que no se alli, pero aqui en Argentina parecen todos zombis! abrazobuhos.

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    1. Queridas amigas
      Aquí también andan los zombies de los teléfonos sueltos por todas partes. Es triste sentarte en una cafetería y ver el silencio de los que no tienen nada que decirse si no lo hacen a través de una pantalla. Muchas gracias por su tan agradable visita a mi blog. Un abrazo

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  5. Muy bonita historia y muy bien narrada.
    La verdad es que ser espectadores de una escena semejante nos despierta una sonrisa y hasta puede alegrarnos el día.

    mariarosa

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    1. Hola María Rosa
      Dejar que los sentimientos nos muevan puede conducirnos a bellas experiencias. Muchas gracias por leer y comentar mi relato. Un abrazo

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  6. Hola Francisca, desde el blog de "Buhoevanescente" y que ellas me han recomendado, llego hasta aquí y me gustan tus relatos, así que, con tu permiso me quedo y te invito a pasar por el mio.

    Saludos de Espíritu sin Nombre.

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    1. Hola Conchi,
      muchas gracias por visitar mi blog. Me alegra que te gusten mis relatos. Visitaré el tuyo también. Un saludo.

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  7. Quin relat més bonic, Paqui. M'ha encantat. Mai bé malament la sensibilitat i la comunicació en estos temps en que tanta falta fan les dues coses. És molt tendre.
    A mi també m'haguera fet somriure.
    Una abraçada molt forta.

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    1. Hola Susi,
      Hi ha moments de la vida que són més importants del que imaginem. Moltes gràcies per llegir i comentar els meus relats. Besets

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