lunes, 5 de noviembre de 2012

EL PRIMER MARTES DESPUÉS DEL PRIMER LUNES

Big Country [Horizontes de grandeza] De William Wyler (1958)

Sólo a un norteamericano se le podía ocurrir este sistema de instaurar un calendario electoral: el primer martes después de un lunes, que por supuesto, tenía que ser el primero.
Cuando se observan las campañas electorales norteamericanas desde el otro lado del océano, sólo podemos ver dos aspectos: despilfarro y mendacidad.
Despilfarro porque invierten millones y millones de dinero para convencer a otros millones y millones de personas que viven ignorantes de la ignominia a la que son sometidos día a día, o bien, si lo saben, hacen como que no lo perciben.
Mendacidad, quizá este término quede englobado en el anterior. Sus campañas electorales se encuentran llenas de promesas y de valores que juran y perjuran defender pero que nunca cumplen.

¡Eh! ¡Esto es América! ¿Acaso no has visto un país tan gran como este? – preguntaba la solícita novia ricachona a su nuevo capricho,  un novio europeo?...

Los norteamericanos siguen aferrados a su concepto de que son un país tan grande que nadie les puede hacer sombra y ahora, cuando una "supertormenta" les ha dejado el rastro de la amargura, descubren que son vulnerables.
No, no señores, no tenemos porqué estar pendientes de sus elecciones como si fuesen las nuestras. Que en su país gobierne un mormón que intenta esconder que lo es, no nos importa. Que continúe gobernando un político que prometió ser progresista y terminar con varias de las injusticias sociales, tanto dentro como fuera de su sociedad, y que no ha tenido tiempo durante estos cuatro años pasados, tampoco nos importa.
No, no crean que estamos tan pendientes de tomar partido por uno u otro, al fin y al cabo, ambos se distinguen en bien poco.

¿Qué tal dos océanos? contestó el novio marinero y europeo. 

2 comentarios:

  1. Malauradament, el resultat de les eleccions americanes interessa a tot el planeta. És un fàstic, però ès així.

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  2. Pense a Espanya li interessa més el resultat de les properes eleccions alemanyes. Qué trist!

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