lunes, 18 de febrero de 2013

LA VISIÓN DE UN ENCICLOPEDISTA SOBRE EL PARO (definición)


La moda en las palabras es como la pescadilla que se muerde la cola, es cíclica. Lleva una buena temporada en los primeros escalones de la popularidad la palabra paro. Busco una definición del término y, casi sin querer, el propio diccionario y mi propia búsqueda me lleva hacia el siglo XIX. Resulta casi imposible evitar un paralelismo con el momento que vivimos y el que se sufrió en esos años azarosos de una titubeante Europa que se enfrentaba a su propia modernidad.
No obstante, no me detengo ahí y sigo buscando información. Busco más datos que se acerquen a nuestro tiempo que anda entre dos siglos. Durante el siglo XX la definición de la palabra paro que encuentro más sorprendente, por decirlo de alguna manera sencilla, es la que da  un enciclopedista. La archiconocida y popular enciclopedia: Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana y que todos conocen como Espasa-Calpe da una relación del término que, realmente me deja perpleja. 

"Entiéndase por paro la cesación en el trabajo." 

Prosigo en mi lectura y búsqueda de conceptos y el enciclopedista continua con la siguiente disgregación:

"En este concepto amplísimo el paro se refiere tanto al obrero como al patrono, al trabajo, como a la fábrica."


No puedo dejar de estar asombrada ante el tono aséptico que, el anónimo enciclopedista, refiere a una situación que no puede dejar a nadie insensible ante su habitualidad. La mano anónima continúa desarrollando más definiciones y clasificaciones:
"Puede ser, el paro, de dos clases muy diversas: voluntario e involuntario.
Paro voluntario: es el que se produce por la voluntad del obrero, lo cual puede tener lugar: 1º por falta de ganas de trabajar (indiferencia o amor a la vagancia) y 2º por la huelga en sus diferentes manifestaciones."

 El enciclopedista habla de un paro de obrero involuntario, empieza a definir lo que realmente me inquietaba en este término que no ha perdido su importancia y tanta amargura produce. Define las posibles causas de ese paro, freno, detención, estanco, cese, desempleo, desocupación, pausa.
Obreros ( Eduard Munch (1863-1944))
Causas:

"Paro involuntario: puede proceder: 
1º de una causa que incapacite al obrero para trabajar, aunque tengo trabajo, como la edad, la enfermedad o el accidente.

2º de la voluntad del patrono, o mejor, de los patronos que, sin faltar trabajo para el obrero, cesan en la producción declarando el lock-out [cerrar], como medio de defensa contra determinados movimientos o exigencias obreristas, lo que no es sino la huelga de patronos enfrente de la huelga de obreros."




"3º Del despido de los obreros, generalmente individual, a causa de su mala labor o de su conducta, infractora del contrato de trabajo, y también, en ocasiones, por la sola voluntad de un patrono particular, lo cual se remedia aplicando las correspondientes sanciones del contrato de trabajo."

Las causas que describe se acercan más al conflicto social veisto desde el punto de vista de la patronal que del propio parado. Por último toma como causa del paro la realidad más dura y amarga de la misma:
"4º de la falta de trabajo suficiente para todos los obreros, que es lo que constituye el paro propiamente dicho, o paro forzoso."



El enciclopedista concluye con la siguiente explicación que yo calificaría como una máxima, apotema y/o conclusión:


"Paro forzoso: Es la situación en que se encuentra el obrero que, siendo capaz de trabajar y deseando trabajo, no encuentra ocupación en relación con sus fuerzas y sus conocimientos profesionales."

Desde mi punto de vista de la actualidad que nos toca vivir, esta última parte de la descripción de las causas del paro, debería ser la primera que, el enciclopedista, debía utilizar para podernos hacer una idea y entender que es el paro de los obreros, ese paro forzoso que él definía como algo inremediable y lleno de causas y efectos que, en otro post os seguiré comentando.

3 comentarios:

  1. Me ha gustado este recopilatorio de paro y no dejo de pensar en la actualidad donde la pérdida de derechos laborales y civiles es evidente. Todo en nombre de la "austeridad y el control del déficit". Pero lo más llamativo es la actitud ciudadana ante la pregunta de si trabajas, la respuesta es: "y que no falte". Ello implica que el trabajo ha dejado de ser un castigo divino tal como lo dijo Dios en el Paraíso a Adán: "Ganarás el pan con el sudor de tu frente". Ahora el nuevo capitalismo evita el sudor con el aire acondicionado y el pan de masa precongelada.

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    1. "Ganarás el pan con el sudor de tu frente" o cuando las palabras bíblicas se vuelven en nuestra contra.
      Gracias por tu comentario Rosalía. Continuaré con mi post sobre el paro. Saludos.

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