martes, 14 de mayo de 2013

¿ES POSIBLE UN NUEVO ROSTRO ENTRE LA MULTITUD?



Hace unas semanas, cuando hablé de Juan Nadie, una de las películas más emblemáticas de  Frank Capra, volvió a mi memoria otra película no menos importante: A face in the Crowd de Elia Kazan estrenada en 1957 y cuyo título se tradujo al español como Un rostro en la multitud.
No recuerdo que edad tendría cuando la vi en televisión pero sí que recuerdo lo que me impresionó, tanto que nunca la he olvidado. En ambas películas se hablaba de cómo se podía crear un líder y como podía ser utilizado para los fines políticos. 
En cada una de estas películas se da una versión distinta de la utilización y destrucción del poder en la política. En mi mente danza la mirada de esa mujer, la protagonista de la película de Kazan, que creó un ídolo y que poco a poco descubre que su construcción es tan destructiva como el problema que pretendía solucionar con esa apuesta.
En los tiempos que nos toca vivir, el tema sigue vigente. Actualmente no hay ningún rostro que destaque entre la multitud de candidatos que se aplastan, entre ellos, para conseguir manipular, gobernar y destruir todo aquello que tanto nos ha costado conseguir con tanto esfuerzo.
Ante este vacio de ideas, ante esta falta de respuestas y buenas propuestas me pregunto: ¿Dónde están los que se autodenominan intelectuales? ¿Qué por qué pregunto por ellos? Es muy sencillo. Los intelectuales y algunos que se han autodenominado como tales creen ser la sal del poder, la guinda que culmine una propuesta veraz para solucionar los problemas del resto de los ciudadanos, pero ellos… ellos que creen que pueden ser la respuesta para el pueblo se esconden. Si buscas detrás de las pantallas que crean los políticos, esos rostros sacados de una multitud que, aunque pierden el anonimato nunca llegan a ser veraces ni diáfanos, no encuentras nada, simplemente no están. Quizá es que ya no quedan intelectuales que puedan dar la cara o quizá sí, no quiero ser tan tajante. ¿Es posible que necesitemos una nueva cara entre la multitud que rompa los moldes de aquellos que tanto pretenden y tan poco hacen? Actualmente da la sensación que no dejamos de mirarnos los pies y perdemos de vista el horizonte. Si persistimos en ese idea nunca avanzaremos, es más puede que lo único que se logre sea que tropecemos con nuestros propios errores y no salgamos del bucle que creemos en nuestra trayectoria. ¿Dónde están? ¿Existen? ¿Hay esperanza?







2 comentarios:

  1. Excelente reflexión. Hoy en día hace más falta que nunca un líder pero uno que venga de la base y NO se le olvide por el camino. Intelectuales no creo que existan pues de haberlos están tan silenciados que su presencia no se deja sentir.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu comentario. Yo sigo a la espera de alguien que cumpla.

    ResponderEliminar