miércoles, 17 de enero de 2018

PUESTOS A CONTAR CUENTOS...


Harta de Caperucitas con problemas visuales, la abuelita decidió cederle su cama al enfermizo lobo del barrio. La anciana se dijo que ya había llegado el momento de tomarse unas merecidas vacaciones y dejar de ser la víctima de esta historia.
Llegó Caperucita que, tras el ritual de las preguntas evidentes, el lobo, con una fuerte gripe, no se encontraba para questiones pasadas de moda así que continuó en cama sin prestar más atención a la niña.

Poco después llegó el cazador y al observar al lobo tumbado en la cama y con mal aspecto, decidió dejar que éste se recuperarse antes de continuar con lo que se suponía que debía de ser un drama. Mientras se hacía la hora se dirigió a la despensa de la casa de la abuelita para tomar un bocado y con su voraz apetito, terminó con las existencias de la casa.
Caperucita, decepcionada por la apatía del cazador y la indisposición del lobo, se marchó al bosque en busca de la casa de cocholate. Mañana sería otro día.

6 comentarios:

  1. Jaaaaaaaaaaaaa...eres la repera ¡Me encanta esta versión del célebre cuento! Es divertido, ingenioso y sorprendente, atractivos muy estimables. Ya sólo me resta añadir:
    ¡Olé tu menda!

    Un beso, guapetona.

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    1. Querida Mari Carmen, yo si fuese la abuelita estaría hartísima de ser constantemente ninguneada, jejeje. Me alegra mucho que te hayas reído con este disparate humorístico. Un abrazo.

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  2. ¡¡Qué bueno!! Creo que yo habría hecho lo mismo, ja ja. Muchos besos :D

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    1. Los tiempos cambian y las abuelitas toman la iniciativa. Muchas gracias por leer y comentar mi cuentito. Un abrazo.

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  3. hermoso y que inteligente el lobito!! nos encantan tus imagenes, abrazosbuhos y quedas compartida!!

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    1. Este breve relato fue un divertimento. Espero que os haya divertido. Un abrazo.

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