lunes, 14 de enero de 2013

COHERENCIA


COHERENCIA
Todos sabéis que una de mis pasiones es el teatro. Tal como os dije, ayer estuve en el teatro, en uno de los teatros de mi ciudad. Para mí es uno de los teatros más coherentes que existe en Valencia. Enrique Fayos, junto a su hermana Mª Ángeles, son unos de los mejores empresarios de teatros que hay actualmente en Valencia.  la programación que preparan para su teatro el Olympia sigue unas pautas determinadas de espectadores. 


Tiene un público determinado y lleno de tópicos y porque no, con unos determinados gustos que un buen empresario debe seguir. Pero quiero ser seria y realista, no sólo de arte vive el hombre y el teatro, como cualquier otro negocio, tiene sus exigencias. Hace unos días, en la prensa se dio a conocer la noticia de que la empresa Fayos, accedía a gestionar el teatro Talía. 


Este teatro había sido abandonado a su suerte por la Generalitat Valenciana. Creo que todos nos alegramos de saber que la familia Fayos lo tomaba para su gestión y evitaba su cierre.

http://butaquesisomnis.blogspot.com.es/2013/01/enrique-fayos-el-principal-no-puede.html

Pero quiero hablaros del espectáculo que fui a ver ayer. Estuve en el teatro Olympia, era el último día que se representaba Wilt; una adaptación al teatro de una de las novelas más populares de Tom Sharpe. 
Sí, sé lo que muchos andaréis pensando. ¿Ese tipo de teatro es que fuiste a ver? A vuestra pregunta mi respuesta es un Sí rotundo.
¿Por qué nos rasgamos las vestiduras y nos ponemos una vitola de intelectualidad cuando leemos una novela y no con el teatro?
La novela fue publicada en 1976 y os aseguro que sus ediciones y sus traducciones a distintos idiomas son continuas, entonces, ¿por qué no explotarla en el teatro?
Su argumento es grueso y lleno de tópicos… ¿Es que acaso no hay público para promocionarlo?

Os puedo asegurar que el teatro estaba a rebosar. La gente que estaba a mi alrededor se reía a carcajadas de todos los sobreentendidos y también de los claros gestos soeces.  No voy a decir que me gustó porque no fue así, sin embargo, tampoco me atreveré a hacer una crítica dura porque no lo creo oportuno. Sólo os puedo decir que el empresario acertó en la elección de escenario y en la elección de espectáculo. Espero que este empresario coherente y lleno de sensibilidad por el trabajo que hace en su empresa, en el nuevo que regenta a partir de ahora,teatro Talía, siga regalándonos con esos espectáculos que no llegan a Valencia y que es imperdonable que no encuentren un espacio para visitarnos a los que sí nos gusta el buen teatro. Ahora tenemos un buen ejemplo: Poder absoluto.
Aunque no sólo de arte se vive, la verdad es que nos hace la vida más fácil.

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