lunes, 7 de enero de 2013

SOBRE LAS MALVADAS DEL CINE (01)



Desde que el mundo es mundo o bien desde que la historia comenzó a ser escrita y contada por los hombres,  la mujer es el objeto de deseo maléfico. No, no les bastaba con tener una progenitora, ni una sumisa esposa, sino que deseaban una amante, una "mujer fatal", para satisfacer sus sueños y justificar su mala conciencia del pecado. Hay infinidad de estudios sobre la mujer malvada en la pantalla. Esa mujer capaz de destrozar la vida del hombre y de volverla a recuperar pero, por desgracia, siempre a voluntad del macho.
El cine la ha llevado más de una vez a la pantalla y en todas sus vertientes. Os pondré algún ejemplo. Mujeres exóticas como las vampiresas. Esas damas de la noche que anulan la voluntad de los hombres. Ellas, en definitiva, las culpables siempre de lo que ellos desean.

Valeska Suratt. La mujer vampiro del cine mudo.
Sólo se conserva esta fotografía de la actriz. La leyenda y el misterio aumenta con la falta de información sobre este rodaje y sobre la protagonista.
<http://www.youtube.com/watch?v=3zGpHZ23L1w>






Frtiz Lang llevó su imaginación hacia el límite de lo real. En una de sus películas más famosas transforma a una mujer sencilla y bondadosa en la líder de la maldad. Su mirada será la base para llegar a ser la líder de la maldad que los hombres desean. Ese objeto frágil y sencillo es convertido en una máquina casi diabólica y llena de poder que arrastra y subyuga a los que la siguen.
Metrópolis (1927). La actriz es Brigitte Helm.

Otra seductora y malvada es Marlene Dietrich. Rubia, encantadora y dominadora hasta convertir al hombre en su juguete. En 1930 se entrenó El ángel azul, una película dirigida por Josef von Stemberg donde una joven domina la voluntad de un profesor hasta ridiculizarlo. Siempre el mismo tema: la dominación de la perversa mujer sobre el hombre, aunque, en realidad, el hombre es lo que desea.

Por antonomasia, si en el cine hubo una mujer que sedujo a la cámara, esa fue Greta Garbo. Era el objeto del deseo de todos aquellos que se atrevían a verla como la mujer que deseaban. Desde 1920 hasta su voluntaria desaparición de las pantallas en 1948, protagonizó el sueño de muchos en la figura de las más famosas heroínas de la literatura. Supo seducir con su mirada miope y ganarse el público masculino. Ella fue reconocida y envidiada.
Sus películas son numerosísimas pero me gustaría destacar Ninotchka (1939) dirigida por Ernest Lubitsch e interpretada junto a Melvin Douglas




 
Cometería una falta sino destacase lo que el cine tanto ha presentado en pantalla y es enfrentar a la bondad con la posible maldad. Robert L. Stevenson en su novela El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde publicada en 1886, desató la dualidad de la personalidad del hombre que se creía dominador de su voluntad del bien y del mal. En 1931 hubo una versión interpretada por Fredric March pero la más impactante, en mi opinión fue la dirigida por Victor Fleming de 1941 que contó con una muy rubia Lana Turner y con una morena Ingrid Berman. Las dos caras de una misma moneda junto a un pelirrojo y seductor Spencer Tracy. 

Sin embargo no bastaba con echarle la culpa a la maldad externa o interna que cada hombre pudiese llevar; Orson Welles tomó su parcela de perversión con la adaptación de la novela de Sherwood King: La dama de Shanghai a la pantalla. Welles, transgresor si cabe de todas las reglas establecidas, quiso aportar su malvada rubia cinematográfica y en esta ocasión fue Rita Hayworth. Tan rubia como la
 que más. Entre un marido celoso y un amante voraz era ella la que tomaba la palabra y la iniciativa.
A Welles no le bastó ser el cómplice de su delito sino que incluyó al propio espectador que forma parte de la película y comete el mismo delito de deseo que él puede cometer. La mujer fatal es su debilidad.

2 comentarios:

  1. Muy interesante. Hace tiempo que tengo en marcha algo sobre "malas chicas" o "mujeres perversas" en el cine... Un día de estos me centro y lo termino. Un anticipo de por donde van los tiros y de mi opinión sobre las "perversas" está en mi entrada "que el cielo la juzgue" en el blog "un hollywood muy personal".

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  2. Las malvadas en pantalla siempre han gustado y gustarán. Seguro que será más interesante tu entrada de blog. Estaré pendiente de leerla. Por cierto Que el cielo la juzgue fue una película que me impresionó mucho cuando la vi, quizá era demasiado pequeña para entenderla. Después, con motivo de mi estudio sobre Rambal volví a ella, pues él la representó en el escenario. Cuánto me hubiese gustado poder ver esa versión escénica. Muchas gracias por la lectura y comentario.

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