viernes, 2 de septiembre de 2016

CUANDO BEN-HUR FUE TEATRO



El estreno cinematográfico de hoy es una nueva versión de Ben-Hur. Según anuncian es una versión dinamizada y abreviada para los nuevos públicos de este siglo XXI. El cine siempre tiende a revisar sus clásicos. Quienes lo hacen dicen que es con intención de
mejorarlos y actualizarlos, aunque el resultado no siempre es así.
Fotografías de la versión fílmica de 1915
La novela decimonónica de Lewis Wallace resultó atractiva, desde los inicios del cine, para ser llevada a la pantalla. Hay varias versiones, desde 1915 hasta la actual de 2016, pero ¿y en el teatro? ¿alguien se atrevería ha llevarla a un escenario? Por supuesto que sí lo hubo. El actor, director y empresario Enrique Rambal (188?-1956) fue el quien lo efectuó.
Versión cinematográfica de 1925 protagonizada por Ramón Novarro.
En el mes de julio de 1948, tras haber cosechado un gran éxito con la adaptación de la novela de Daphne du Mourier: Rebeca y tras dos años sin actuar en los teatros madrileños, estrenó su versión dramática de la novela de Wallace en el teatro Fontalba. El texto lo adaptó Amalio Garí y fue interpretado, en sus principales personajes, por él mismo y sus hijos Enrique y Enriqueta. La versión escénica tenía trece cuadros. Según el crítico, el director de la obra, es decir, Enrique Rambal, lo había supeditado todo a la grandilocuencia del vestuario y la tramoya de una puesta en escena sorprendente y con nombre propio, cuya definición tenía adjetivo propio: rambalesca.

Con el paso del tiempo se transforman las formas de entender el teatro, el cine y su recepción, sin embargo hubo un momento en el que Ben-Hur fue teatro y lo demás son cuentos ¿no?

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