Quizá me juzguéis por mis
comentarios. Quizá os hayáis hecho una idea sobre mí por lo que narro. Nada más
injusto que un punto de vista prismático, fragmentario como el que os habéis
formado. No soy lenguaraz por hablar de mi vecindad. Os equivocáis. Si tuvieses
un trato directo conmigo, más cercano, comprenderías que soy una persona
afable, sociable, imaginativa. Soy paciente. Guardo las formas y normas de la
convivencia. Me comporto correctamente ante algunas impertinencias con bastante
sensatez. En definitiva, mi forma de ser sería como la que Dumas puso en boca
de su personaje, el juez Villefort, quien se autodefinía, mientras hablaba
con su esposa, la envenenadora, como sólo hipócrita lo justo, lo estrictamente
necesario.
Ayer, mi vecina sorda, lo estaba más
de lo habitual. Cuando entró en mi casa nos informó a todos:
-Hoy estoy más sorda de lo normal. Se me ha terminado la pila del audífono y hasta mañana no tendré una nueva. Hablaré hasta que me canse, así que no hace falta que me interrumpáis. No oigo nada.
-Hoy estoy más sorda de lo normal. Se me ha terminado la pila del audífono y hasta mañana no tendré una nueva. Hablaré hasta que me canse, así que no hace falta que me interrumpáis. No oigo nada.
La verdad es que muchas veces me da
pena. Debe de ser duro no poder escuchar lo que te dicen, ni querer tampoco
oírlo, claro.
La encontré más nerviosa que otros
días así que pensé: 'Su Esperanza, otra vez'.
Así fue no me equivoqué en nada.

Esperanza ha sido educada para ser
otra de las señoritas distinguidas de la burguesía valenciana hortícola a la
que pertenece mi vecina sorda. En realidad, no sé si ha conseguido finalizar
alguno de los estudios que haya comenzado. Su vida fue un cuento de hadas hasta
que llegó el príncipe a despertarla de su ensueño.
-Mi Esperanza es una chica de hoy en día.
- Me dijo una vez mi vecina sorda, cuando le pregunté a qué se dedicaba. - Es
muchas cosas, hasta profesora de aerobic. Siempre ha estado
en muy buena forma hasta que se casó con 'este'.
Cuando mi vecina dice 'este' se
refiere al que, en su día, fue su 'yerno favorito'. 'Este' pasó de ser
'elpríncipeencantador' al 'malvadotraidor' del cuento.
-Mi marido ha sido el más traicionado
de toda la familia. Pensaba que era el mejor de todos y que nunca engañaría a
mi Esperanza, pero no ha sido así. La ha dejado por otra. La ha
abandonado.
Durante meses tuvimos
comentarios soeces sobre ese 'perfecto yerno' que se ganaba, misteriosamente,
la vida comprando y vendiendo productos importados de Corea.
-Al menos le pagase la pensión a mi nieta.
- Mientras dice esto lloriquea, pero sin soltar una lágrima.
-Esa es como su padre. Ya mide 1,70 y
sólo tiene catorce años. Usa el número cuarenta y uno de zapatilla. - Ya sabéis
la obsesión que tiene mi vecina sorda por medirlo todo por su tamaño. No sé si
la referencia a la altura tiene relación estrecha con la capacidad mental pues,
el tamaño de su esqueleto y el de sus pies es lo único que destaca como parte
importante de su nieta.
-Es igualita a su padre, sólo
piensa en inventar mentiras para fastidiar y engañar a mi hija. Siempre está a
punto de traicionar a mi Esperanza.
En realidad, ‘este’ sí que le paga la
pensión, pero no debe de ser lo suficiente. Según mi vecina sorda, él debe
proporcionarle el estatus que merece Esperanza. Le he preguntado más de una vez
cuál es esa posición social que tanto añora y hoy, por fin, me lo ha confesado.

No he querido ahondar más en su mundo
de fantasía y le he dejado hablar hasta que por su propio impulso y cansancio
se ha parado.
-Me voy, otro día vendré con la pila
cargada para que me podáis aconsejar.
Cuando ya se iba he pensado "hoy
no tengo premio" Me he equivocado, ha regresado sobre sus pasos y me ha
gritado casi al oído:
-'Nena, esas plantas que tienes en el
balcón están muertas de sed. No las riegas suficiente. Parece mentira que hagas
tú eso.'
Me entretiene mucho leer tus relados.
ResponderEliminarSiento que estoy sentada a tu lado escuchando a tu vecina sorda.
Ansiosa esperando el próximo.
:-)
Gracias Sandra por tu lectura y comentario. Son miradas con buen humor a través de esta ventana virtual. La imaginación vuela. Continuaré. Un abrazo.
ResponderEliminarPersonajes como los de esa familia son dignos de una obra de teatro, Sobre la España eterna que nos sobrevir, seguro.
ResponderEliminarJosep Lluís
Gracias por tu lectura y sugerir su dramatización. Os puedo asegurar que más de una vez es dramático convivir con ellas pero también es necesario. Gracias por tu comentario Josep Lluís.
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