domingo, 5 de julio de 2015

CUENTOS BREVES: EL CAMBIO


Yo diría que le di cuerda antes de acostarme. Estoy casi seguro -Pensó en voz alta- Lo que no me explico es cómo puede seguir funcionando si cuando la construí le puse un límite.
Estas eran las elucubraciones del relojero, mientras observaba a la mujer autómata que se había construido para que le hiciese compañía. En realidad esa era la excusa porque lo que realmente necesitaba, era una criada, alguien que lo atendiese. 
Estuvo un buen rato observándola. Fijó su mirada en sus movimientos mientras ordenaba la mesa. Algo había cambiado en ella. Algo era distinto, desde luego. En su mirada se adivinaba la diferencia que hasta ese instante no tenía. Se perdió unos minutos de su presencia. Cuando volvió al salón se fijó con más interés en su mirada. Le miró directamente a los ojos y, por fin, descubrió qué era lo que había cambiado. Ya nada sería igual a partir de ese instante. Ella era igual que él.

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